Un tango para Halloween
¡Qué miedo!
¡Qué miedo!
En cada tango tropiezas;
en cada tango caminas;
en cada tango te mueres
y después te resucitas.
En cada tango te llamo;
en cada tango te espero;
en cada tango renazco,
y en cada tango... me muero.
En cada tango, un invierno;
en cada tango, una helada;
en cada tango, la muerte.
Después de la muerte..., nada.
En cada tango hay un sueño;
en cada tango, una vida;
en cada tango me buscas,
y en cada tango... me olvidas.
Necesito otra milonga
para tenerte mas cerca.
Sin tangos estoy perdido:
necesito tu cadencia...
Alonso Cordel
Contigo volvieron
las rosas silvestres,
los pasos perdidos,
las leves caricias
y el abrazo firme
sobre tu cintura.
Pugliese ordenaba
nuestros sentimientos
y precipitaba
nuestra desventura:
tus pies fatigados
nos abandonaban
y nos despedimos.
-"Volveré mañana".
Pero en cada tango,
-esa es su grandeza
y su signo trágico-,
el amor se acaba.
Alonso Cordel
(22 de Août. 2012)
Estaba muy sola
en una esquinita
del "Halle Marcadieu".
-¿Bailamos -le dije-
esta milonguita?
-Bailamos. -Me dijo.
Y, en pocos compases,
nos sincronizamos
haciendo el traspiés;
giros y voleos;
cruces y sacadas;
apiles y ganchos;
saltos y colgadas.
Era sorprendente
cómo me seguía,
y empecé a admirarla:
¡Cuanta inteligencia!
¡Qué intuición tenía!
¡Cómo me seguía
por toda la pista
del "Halle Marcadieu".
Yo estaba entregado:
lo que me pidiera
se lo hubiera dadao.
-¿Me dices tu nombre,
y lo celebramos?
-Me llamo Isabel.
Fuimos a la barra
del "Halle Marcadieu".
Llegó Claudio Hoffmann,
Cecilia* y un joven
que cantaba tangos
en el "Caminito"
de la rue St. Pierre.
Ya de madrugada,
fuimos a "Palacio",
-rue de Martinet-,
y otra vez bailamos.
Pero la armonía
se había esfumado:
ya no era la misma
la linda Isabel.
ALONSO CORDEL
* "Calandría" es su nombre artístico. Se trata de una cantante argentina de tangos que conocí en una milonga de Tarbes (Francia).
Blanco copo sin cuajar.
Cereza no madurada.
Espiga no sazonada.
Florecilla sin libar.
Alondra que va a volar.
Eres sueño presentido.
Lo que más siempre he querido
y ahora puedo acariciar.
Eres sólo un pajarillo
que ya ha aprendido a volar.
Lo que más siempre he querido
y nunca podré olvidar.
Vuela, vuela, jilguerillo
por las azules distancias.
Vuela lejos. Ten cuidado,
que más arriba está el águila.
No te duermas, pajarillo.
No te duermas en las ramas.
Vuela lejos… Vuela lejos...,
que hay redes disimuladas.
Vuela, vuela, jilguerillo.
No te duermas en las ramas.
Vuela alto..., jilguerillo,
y tendrás nidos de plata.
Alondra que va a marchar.
Eres sueño presentido.
Eres sólo un jilguerillo...
que ya ha aprendido a volar.
Eres el sueño querido
que ahora puedo acariciar.
Lo que más siempre he querido
y jamás podré olvidar.
Alonso Cordel
(7-9-2012)
I
Cuando
el tiempo
se oculta y
desaparece,
el pasado es humo.
Llega la oscuridad,
y el futuro no existe,
cuando nada hay que contar.
Dialogamos con nosotros mismos
para no respondernos ni avanzar.
¡Cuantos pluriuniversos para nada!
¡Cuanta energía sin utilidad!
¡Cuanto instante para el infinito!
¿Qué sabéis de la eternidad?
¿Conoceis lo que os rodea?
¿Y de la muerte qué?
"Sombras nada más",
dijo el poeta
y bailó
un tango.
¿Sólo?
II
Sólo
un guiño
me bastaba
para soñar;
sólo una mirada
un poco mantenida.
Tres minutos, sólo tres
me llevaban hacia el amor
en un tango... -o, tal vez, en dos...-,
y, sin embargo, eran suficientes.
¡Cuanta felicidad acumulada!
"¿Quien nos pone la música?", deciamos,
y detenidamente mirábamos
a las parejas que bailaban.
Las cortinas musicales
marcaban el momento.
No me hacía ilusiones.
Nada esperaba.
Pero ella
estaba
siempre.
III
Ella
bailaba
persiguiéndome.
Si yo paraba,
ella lo hacía.
Cuando yo caminaba
también caminaba ella.
Giros, voleos y adornos.
Pero sobre todo, los abrazos.
La música del tango nos unía
y el cariño aumentaba a cada paso.
Se iban amontonando sensaciones,
y un simple baile se transformaba
en arte. Luego, en un viaje
hacia lo desconocido.
Después, en un mensaje
mágico y secreto,
-casi en un beso-.
Y por último,
en nada:
sueños.
"La Girándula" es una forma poética, -creada por mí-, que está formada por 21 versos de 2,3,4,5,6,7,8,9,10,11,11,11,10,9,8,7,6,5,4,3 y 2 sílabas.
Es decir, se trata de un poema que crece de dos sílabas hasta diez; luego continúa con tres versos endecasílabos; para terminar decreciendo de diez a dos sílabas.
Visualmente tiene la forma de una peonza. La girándula es también una rueda giratoria de cohetes que se usa en los fuegos artificiales. Relacioné las dos palabras y me quedé con "la girándula".
Se trata de un pequeño regalo para los poetas.
("Girándulas para ti" es un poemario que me publicó Heptaseven Editores, de Zaragoza, el año 2011.)
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Somos absolutamente gilipollas
todos..., todos...
Bueno, hay algunos listillos
que se aprovechan de nuestra necedad.
Que no podemos pagar nuestra deuda,
pues el Sr. Juez dictará sentencia,
y el deshaucio se cumplirá.
Que la rebelión se populariza,
pues creamos un nuevo partido,
-"Comunistas por la libertad", o algo parecido-,
y otra vez a volver a empezar.
¿Que también los listillos tienen problemas?
Pues los gilipollas unidos
bajarán sus salarios,
subirán sus impuestos,
y con unos cuantos miles de millones de euros
sus Bancos sanearán.
Somos absolutamente gilipollas
todos..., todos...
¿Que hasta cuando?
Yo soy un gilipollas pesimista:
hasta la 3ª, 4ª o 5ª Guerra Mundial.
Los listillos sólo matan por dinero.
Los gilipollas matamos por Dios, la Patria,
las quimeras, la memoria,
o la verguenza histórica,
-como queráis llamarla-,
y, sobre todo...
por nuestra incapacidad.
Ya os he dicho que soy:
un gilipollas pesimista.
ALONSO CORDEL
Cuando hay mas oscuridad,
la ética y la estética, -unidas-,
resplandecen como un fósforo.
Es la pequeña cerilla que permite
orientarnos para encontrar la escalera:
los sueños imprescindibles.
Los perros ladran porque tienen miedo
y, sobre todo, -no lo olvidemos nunca-
porque son perros.
Alonso Cordel
Tu verdad no; la verdad
y ven conmigo a buscarla.
La tuya, guárdatela. (Antonio Machado)
"La verdad es que no hay verdad" (Pablo Neruda)
¿La verdad es lo que ocurre mientras la buscamos?
Siempre alocado, fuera de mi sitio.
En el lugar del aire. Siempre buscando
el grito marinero: ¡Tierra Firme!
-La tierra de mis sueños,
la que nunca me deja echar raices-.
Estar fuera del ser y no ser fuera.
No ser alrededores. Ser quimera
de un perdido lugar que nadie encuentra:
sombra chinesca de un lugar instante
que no me pertenece.
II
Todo por un lugar que se me muere,
que se me difumina,
cuando cierro los ojos y tristeza
vomitan mis recuerdos.
Que se me hinchan las venas; que la ira
bendice nuestros campos, la patria, las aldeas
matan por ella, a veces y asesinan.
Que las flores cortadas reivindican
la muerte y se la beben.
Que el corazón destila desamparo.
Un sitio para el sueño
y un sueño donde estar siempre soñando.
III
Lo que no has de encontrar, lo imaginado,
¿Por qué lo buscas tanto?
Qué tozuda obsesión, qué loco empeño
ordenar lo que está desordenado.
¿Acaso no es locura la cordura
de ordenar el desorden sin violarlo?
Siempre buscando... ¿Qué? Ni lo sabemos.
Alonso Cordel
"Me gusta ser: MODERADO en el comportamiento y en la actitud; y EXALTADO en el pensamiento.
Ser moderado en el pensamiento lleva inevitablemente a lo gris; al culto a lo establecido; a la alienación. Es decir, a actuar como la mayoría; a potenciar
el "status quo".
¿Es esto ser provocativo? ¿Es ser un provocador?"
Alonso Cordel
"No sé muy bien cómo estrenar esta verde pantalla. Tengo la sensación de inaugurar un nuevo instrumento de escritura o, mejor dicho, tortura. La verdad es que esta facilidad correctora me resulta excesiva, como si me estuvierea bañando en un lago oscuro y, al mismo tiempo, deslumbrante." (Estas fueron las primeras sensaciones que tuve ante un ordenador. Ahora las encuentro en un archivo de MS2.)
Alonso Cordel
"Se rebelan las vacas prisioneras.
Graznan todos los gansos, y el embudo
me araña hasta el esófago.
No dejan de sangrarme las gacelas.
Un matarife acude preparado
de garfios y de cuerdas.
Chirrían las laringes de los cerdos
y se derrumban todas las plateas.
Isolda huye asustada
del rugido ancestral de la madera.
Se oye un coro de linces atrapados.
Se están quemando todos los collados.
¡Están ardiendo todas las praderas!"
Alonso Cordel
"El amor es una trampa que nos pone la naturaleza; la libertad es una trampa que nos pone la cultura; la sabiduría es el arte de conocer
y desmontar las trampas sin que nos atrape ninguna de ellas."
Alonso Cordel